viernes 24 de junio de 2011

abue [06.13.2011]

“Ojalá no la tenga que ver nunca así”. Esa frase quedó resonando en mi cabeza; se repetía como tratándose de un eco, pero en vez de desvanecerse, se reproducía y ramificaba como un fractal mental.

Es verdad, yo nunca hubiera deseado verla así, era mejor para mí mantener el recuerdo de la fortaleza de su persona. Pero aunque no la vi, la imaginé. Demacrada, postrada en su cama, débil como lo más que pueda uno llegar a estar. Y la imaginé durante días y noches, y con cada vez me invadían la ira y la frustración de ser un espectador imaginario de un evento tan real que carcomía mi tranquilidad.

Después de un tiempo [de sufrimiento] por fin partió. Aunque su semblante cambió drásticamente, su fuerza interna se mantuvo hasta el final. Sé que sufrió y maldigo en mi interior por ello. No fue justo.

Hasta siempre.

jueves 9 de septiembre de 2010

distans [laxius]

"...And I hate long good-byes anyway...." Pig Latin.

Era una casa en medio del monte, realmente en medio de la nada. Árboles y manga. De los pocos que éramos, muy pocos quedarían; los otros partirían en busca de nuevas aventuras, dejando aún más sola la morada. Ella quería que me quedara, que la acompañara, pero me mostré reacio porque mis amigos se iban; pensaba que ya no habría nada por hacer allí, pero me arrepiento de siquiera haberlo pensado así, porque la extraño, porque en este punto es la única persona que realmente es fiel, con quien puedo contar y con quien de verdad quiero estar.

Ese último día todo se sentía solo, abandonado. Estábamos en el porche; Andrés hacía sus maletas para partir hacia Turbo o algo así; se iba con su madre. Lea nos contaba acerca de una fiesta de reggaetón la semana anterior donde lanzaron la cabeza de alguien en medio de la pista de baile. Caminamos un poco por fuera hacia la derecha de la casa, por la manga hasta llegar a un alto desde donde se divisaba monte a diestra y siniestra; monte y soledad, como si no hubiera otra alma aparte de nosotros en el mundo. El viento comenzó a soplar y movía la hierba con fuerza, el día se tornó gris y nubloso (Qué mejor cuadro para un despedida). Regresamos a la entrada de la casa a terminar de organizar el equipaje. Yo no me iría, al menos no sin mi amor; solamente pensar que estaría separado de ella me da tal agonía que me carcome las entrañas. La amo y la extraño malamente en esa tarde fría y desolada.

domingo 16 de agosto de 2009

feliz cumpleaños, striga [serán 20 sin serlo]

- ¿Cómo decirle feliz cumpleaños a quien ya no está ni estará?
- No sé, pero esta fecha me trae recuerdos que no quiero dejar ir. Deseo que sean eternos en mi mente, porque son lo único que me queda y mientras se desvanecen las veinticuatro horas, siento esas memorias derramarse entre mis manos como el agua que quise beber. Tengo una sed insaciable, eterna.

jueves 4 de diciembre de 2008

epiphanīa {RZR:17.08.1989->28.11.2008} [dŏlus, funestus]

A Juan José Arango [AKA] Razor [AKA] Striga.

"LEGE7VD - Bless this night with tear, for I have none I fear."

You take the elevator to the top / The next thing you know
There you are standing on the edge / The circumstance it turns you inside out
So we can have peace / Before you find out what's inside your head
And all the flashing lights and futile cries / They're left with you now
Just close your eyes and take that final step

Me fue otorgado un deseo; cualquier cosa que yo quisiera y escogí hablar una vez más con él.
Aparecí en un templo antiguo cuyas paredes eran gigantescos árboles petrificados que se contorneaban y se entrelazaban entre sí como abrazándose o como si bailaran una macabra y retorcida danza; y en ellos, imágenes de rostros sobresaliendo de sus troncos como si fueran presos de alguna maldición; algunos parecían sufrir un dolor intenso y lucían como si pidieran ayuda, otros simplemente aparecían impávidos ante su encarcelamiento, aceptando una eternidad desventurada. Este templo era un salón colosal sin ventanales, sin habitaciones, sin una forma concreta, con velones gigantescos a cada lado y su suelo era muy irregular, imagino que debido a las raíces de los árboles.
A mi lado aterrizó un gran búho, de unos dos metros y medio de altura, de mirada siniestra, y en sus alas, lo que parecían ser garras eran realmente manos. Así, no era completamente un búho, pero sí en su mayoría. Este ser que hacía la vez de guardia -como aquel que va escoltando a quien visita a un preso-, me señaló hacia un lugar dentro del templo del que no me había percatado: Una roca tallada en forma de bloque que parecía ser un altar de sacrificios, y detrás, un monolito de un bubo bubo de seis metros de altura, suspendido en el aire y en posición de ataque, dirigiendo su mirada -aún más amenazante y funesta que la de mi escolta- hacia el altar. Caminamos hacia ello, y al llegar, nos detuvimos.
Acostado en el altar se encontraba aquel con quien deseé hablar de nuevo, con los ojos abiertos y mirando hacia la nada, como solía estar normalmente. Me miró por un momento sin pronunciar sílaba, y dirigió de nuevo su mirada hacia ese infinito que parecía absorberlo. No fui capaz de decir nada por un largo rato; esperaba que él lo hiciera, que me explicara la razón de su acto, pero no sucedió.

Finalmente le hablé.

- ¿Por qué? 
- ¿Para qué saberlo? -me preguntó, sin dejar de mirar hacia un cielo inexistente
- Porque no encuentro una razón para que sucediera
Volvió a mirarme, inexpresivo. Sus ojos lucían secos, sus iris tenían un color opaco que evitaban cualquier reflejo y sus retinas se encontraban completamente dilatadas.
- Tal vez tus razones no sean las mismas razones que yo tuve -dijo, volteando de nuevo su cara 
- Eso te lo otorgo, pero aún así no he obtenido respuesta. ¿Cuáles fueron, entonces?
- ¿Qué importa?, ya pasó; el descubrirlas en este instante no va a cambiar la situación, ¿cierto?
- Y si hubiera preguntado antes o hubiera estado antes, ¿Podría ser todo diferente? ¿Hubiera podido evitarlo?

No obtuve respuesta.

Me sentí impotente ante la situación, sin una salida, absorto, intentando resolver un problema que no tenía solución, intentando comprender un hecho que ya era irreversible y que había sido tatuado en mi corazón, llevándose un fragmento de mi alma en el proceso. Me di cuenta de que toda la conversación fue un intento desesperado de mi mente por tratar de responder preguntas que nunca serían contestadas.  Me alejé con mi escolta, y luego de caminar diez metros volví mis ojos hacia el altar; había desaparecido junto con el vampiro que posaba su mirada sobre mi camarada, sediento por su alma y con deseos de convertirlo en uno de sus prisioneros. En ese momento supe que no volvería a verlo ya más, y que no tuve la oportunidad de despedirme.

Aún recuerdo la vez que lo conocí en una tarde de domingo bajo el sol inclemente del verano; llegó a donde nosotros estábamos con la mirada indiferente hacia el mundo que lo caracterizaba, nos saludamos y conversamos el resto de la jornada mientras él intentaba deshacerse de un guayabo pero no lo logró. Al contarme fragmentos de su vida, es como si estuviera yo recordando los últimos años de mi mocedad. Lo estimé más por ello.

Él tomó su decisión y logró deshacerse de su agonía; obtuvo paz a su manera.

Sé que no lo volveré a ver.

sábado 19 de enero de 2008

preludio

me encuentro en el mismo lugar donde estoy todos los días
cada segundo transcurre como si fuera el mismo del día anterior, no encuentro la diferencia

estoy amarrado a este sitio, a este destino a un círculo vicioso que está destruyendo lentamente mi cuerpo, que corrompe mi alma y me hace pensar en el escape
las tardes se hacen monótonas y lo único que me mantiene vivo son los recuerdos que se evocan a sí mismos en mi cabeza obligándome a no desfallecer pero ya no los quiero más en mí

los de alrededor que antes lograban sacarme una sonrisa ahora son espectros que se desvanecen con rapidez

lo único que me hacía feliz ahora devora mis entrañas con el horror de la incertidumbre

Ya casi acaba, lo sé.

martes 19 de junio de 2007

fragmentoScript_Session23::brain scratch [serie:cowboy bebop]

...
LONDES: Sabes cuál es el más grande y peor invento que los humanos llegaron a crear? La televisión. La televisión controla a las personas usando información y roba su sentido de realidad. Sí. Ahora la televisión como tal es una religión.

La visión de spike comienza a tornarse borrosa.

LONDES: La TV ha creado personas que son engañadas fácilmente por una fantasía tonta.

Spike le dispara a varios monitores. Se debilita. De repente Spike sonríe.

SPIKE: Sólo un chiquillo.

LONDES: Qué...?

SPIKE: TÚ eres el único que no puede diferenciar... fantasía de realidad, Londes. Si quieres soñar, sueña solo.
...

viernes 25 de mayo de 2007

párvulo [the real thing]

"....like the echoes of your childhood laughter, ever after...."
the real thing. faith no more




El ámbar del pasto recién podado es lo más cercano a una máquina del tiempo, al menos a la máquina del tiempo que me lleva más lejos en mi existencia. Me transporta a mi infancia, a la época inocente donde recibía castigos por cosas que no comprendía; ahora sé la razón y no sé qué es mejor.

Veo un sol picante que tostó mi piel por siete años, un sol al cual amé porque cuando él salía, yo salía. Un sol que me despertaba y emanaba diversión; me bañaba de fantasías y despreocupaciones con esos punzones amarillos entrando por cada poro de mi piel. Veo a la lluvia torrencial que me emparamaba y amplificaba las risas y los correteos, y veo esos charcos que se formaban en la hierba, en los que nos tirábamos y empantanábamos sin importar una pela o un regaño.

Veo acres de grama con secretos mágicos escondidos en cada árbol centenario, con leyendas guardadas dentro de cuevas y bananeras; recuerdo los mataculines, lisaderos y columpios de los que caí tantas veces llorando pero a los que regresaba esperando una revancha, buscando un nuevo desafío.

He regresado al lugar de crianza y me siento Gulliver. Todo era más grande otrora, más brillante y lleno de vida. El tiempo corroyó el metal y la inocencia; ahora sólo veo espectros infantiles riendo y desvaneciéndose en cada silla, árbol o juego infantil. Todo era más grande otrora.

Ahora sólo escucho el gemido de la guadañadora a la distancia ahogándose entre el rugido de las motocicletas y los carros. Veo el reflejo de mi cara por la ventanilla; hay arrugas dibujándose en mi rostro, haciéndose cada vez más fuertes y escondiendo los restos de inocencia entre sus surcos.

Las risas y jugueteos se vuelven una ilusión y la máquina del tiempo se está averiando hasta quedar inservible.

miércoles 16 de mayo de 2007

anhelo [the real thing]

"....like the way you cry for a happy ending...."
the real thing. faith no more
Decidió que ese sería su último cigarrillo, ahora su vida cambiaría. Lo prometió.

El polvo se levantaba en la estación de tren, el sol picaba en la piel como si fuera una horda de hormigas de luz, el reloj marcaba doscincuentaydos de la tarde. Todo en él estaba como debía: Sus zapatillas lustradas, su pantalón de paño recién planchado al igual que su camisa, esa que usaba en situaciones especiales, la que uno llamaría la de la suerte, y sobre esta, sus cargaderas haciendo el papel de sostener su pantalón como si desconfiara de la correa.

El tren debía llegar a las tres en punto, siempre lo hacía.

Doscincuentayocho de la tarde y aunque el tren aún no se divisaba en lo lejano, no era un problema para él, así tenía un poco más de tiempo para imaginar el arribo.

La muchedumbre ocultando su más importante espera, desesperanzándolo cada vez más con cada tacón en falso que descubría, con cada rostro fallido. Apagó el cigarrillo contra el piso y quiso encender otro, pero prometió no hacerlo. Su único temor era por haber pactado el encuentro desde tanto tiempo atrás, iban ya cinco meses desde que prometieron reunirse de nuevo y luego, ni una carta, ni un telegrama; estaba a la deriva en un mar de incertidumbre. La desesperanza se esfumó cuando la vio a la distancia. El tiempo congeló el momento obligándolo a que lo recordara toda su vida; se acercó a ella y recogió las maletas. Se emborrachó con su aliento por primera vez en meses; no pensó en besarla aún, sólo quería llegar a su apartamento, hacer café y saber que el resto de sus días estarían los dos juntos.

Volvió en sí. Tres de la tarde.

domingo 29 de abril de 2007

sueño [the real thing]

"....like your heartbeat when you realize you're dying, but you're trying...."
the real thing. faith no more


Esto sucedió un día cualquiera, a eso de las dos o tres de la tarde. Aún no logro distinguir qué cosas fueron abuso de la inconsciencia y cuáles fueron temores reales proyectados desde mi subconsciente; y aunque todo a ojo ajeno pueda parecer caótico, el lugar, los objetos y los personajes estaban puestos con precisión para lograr un objetivo, como si fuese una obra teatral, como si ya cada uno supiera qué hacer y qué decir sin realmente saberlo porque ninguno se percataba de que realmente había "algo" que ejercía un poder sobre nosotros. Pienso en este momento que esta historia ya estaba escrita, que no hubiéramos podido cambiarla así lo intentáramos; creo que se nos obligó sutilmente a actuar como lo hicimos y aunque nunca me pregunté qué hacían los demás en ese lugar, no había una razón sensata para que estuvieran allí (ni siquiera para que yo estuviera).

Henry pidió hacer una llamada, y a pesar de que estábamos confundidos con el espectáculo que se nos presentaba en frente, accedimos sin repulsa; confiamos en él. El espectáculo constaba de un hombre de edad avanzada amordazado y atado con un lazo por todo su cuerpo. A pesar de esto no dudamos de Henry, no pensamos que hubiera algo malo en él.

"Llamo para solicitar un taxi que vaya a la fiscalía", dijo Henry a la central de taxis. Colgó y se acercó a la puerta.

"No te vas a salvar fácilmente, yo sé quién sos" dijo a Henry alguien que se encontraba con nosotros en la habitación  mientras desamordazaba al hombre atado. Era alguien que yo no conocía. "Sos de las serpientes".

Henry no hizo caso y dio un paso más, cruzando así el umbral de la puerta de la calle.

"¿Me pueden desapretar un poco, por favor? se me está entumeciendo la cabeza" dijo el hombre de edad avanzada.

El hombre que amenazó a Henry aflojó un poco el lazo que envolvía al señor; Germán también se acercó y lo soltó por completo.

El hombre de edad avanzada se levantó, sacó un arma de su pantalón y comenzó a dispararle a Henry que aún estaba en la puerta. Henry corrió hacia afuera y le disparó. Por un largo rato sólo escuchamos tiros; luego escuchamos explosiones, Henry lanzaba granadas hacia nosotros.

El lugar donde nos encontrábamos era una especie de sala de casa, pero la casa sólo era esta sala; no había corredor que conectara a otras dependencias ni habitaciones, simplemente era una sala. La puerta de la calle se situaba en la parte izquierda si se miraba desde adentro y hacia afuera; al lado derecho había un ventanal casi tan grande como el resto de la fachada, estaba abierto. Adentro había una cama de poca altura que estaba muy cerca de la pared trasera de la habitación; entre la pared y la cama estaba yo, sentado en el suelo.

Cuando escuché las explosiones temí por mi vida, sentí que una de las granadas iba a entrar por la ventana y todos íbamos a morir porque no daba el tiempo para salir; además, ¿por qué salir si afuera se escuchaban disparos y explosiones? Creo que todos teníamos miedo, pero yo veía al resto como si fueran los extras de una película, como si sus sentimientos no existieran, excepto los de alguien; su bienestar me preocupaba. Ella estaba al otro lado de la cama, más cerca a la ventana, más cerca al peligro. Comencé a desesperarme y a llamarla, pero no me escuchaba, entonces me estiré y logré tocarle el brazo; ella volteó y se quedó mirándome.

"Ven para acá, es más seguro" le dije viendo el miedo reflejado en sus ojos, viéndome en ellos.

"Es más seguro" le repetí desesperado.

Ella se pasó para mi izquierda, lo que me tranquilizó, pero el sentimiento de paz duró poco. Lo que había temido se volvió realidad, parecía una pesadilla de la que no podía despertarme pero además de eso, sabía que era el final. Uno de esos adminículos explosivos que tenía Henry entró volando justo hacia el espacio que quedaba entre la pared de la derecha y yo. Cuando cayó pensé que no todos debían morir, que podía ser sólo uno; me lancé a la granada cubriéndola con mi cuerpo. Escuché una explosión que estuve esperando por una eternidad durante un pequeño instante de tiempo; luego de la explosión, los demás sonidos se sentían a lejanos, distorsionados como si yo estuviera dentro del agua y fueron desapareciendo lentamente. Sentí mi estómago extraño pero no quería tocarlo; sabía que yo ya estaba muerto, que todo era irreversible; igual no hubiera podido tocarlo porque pasado un instante ya no podía mover mis extremidades. Lo siguiente que sentí, fue que mis pensamientos se nublaban, se esfumaban de mi cabeza. Antes de la inconsciencia, antes de desaparecer hice un recuento mental de todo lo sucedido. Fue como lo imaginé y ahora tengo miedo de no regresar, de no poder abrir los ojos de nuevo.

jueves 22 de marzo de 2007

LOCUST 4EVER



Sólo quedaban su camarada y él. Estaban a unos doscientos metros uno del otro pero manténían contacto por medio de los intercomunicadores.

-"Están acercándose" susurró su camarada. "Voy a salir".
-"¡No!" replicó él. "Regresa".

No hubo respuesta; imaginaba la suerte de su amigo mientras se escuchaban disparos y gritos.
Minutos más tarde escuchó voces humanas y lo que parecían ser las pisadas de todo un batallón, pero sólo eran tres hombres en avanzada.

Miró evitando ser visto: Un francotirador a unos cien metros cubriendo a sus compañeros, los otros se encontraban agrupados a unos cincuenta metros.

El cielo azul se había tornado gris por el humo de las explosiones de los últimos días y él había estado en casi todos los enfrentamientos de los que había salido bien librado, aunque eso realmente no le importaba mucho; lo único importante era satisfacer a la emperatriz, porque si ella se sentía complacida la especie se perpetuaría.

Él sabía que posiblemente no saldría vivo, pero tenía que intentarlo. Se encontraba de espaldas a una columna derruida y su gabardina raída flotaba con el viento; esperaba el momento preciso para atacar. Cuando los humanos se encontraran a diez metros de él, cargaría su escopeta, pondría su garra en el gatillo, correría hacia el objetivo más cercano esperando despedazarlo con el primer disparo, luego encontraría la manera de deshacerse de los otros dos sin que el francotirador destrozara su cabeza o lo dejara postrado en el suelo. Un rugido de guerra salió de su garganta.

lunes 19 de marzo de 2007

fragmentoVerdugo:[autor:Pär Fabien Lagerkvist]

¡Tú sabes que te espero! Sabes que te espero, entre los abedules, cuando regresas, abatido y manchado por la sangre. Y que puedes descansar tu cabeza sobre mis faldas, y que te amo. Que beso tu frente calenturienta y que limpio la sangre de tus manos... ¡Tú sabes que te espero!
La contempló con una sonrisa apacible y triste. A lo lejos se oía el apagado golpe de los tambores. Se quedó escuchando. Se apretó el cinturón y se alejó en la crudeza del amanecer.

enlace

versiónlibre:TheCowboySong[autor:Faith no More]

Caen lágrimas, cicatrizaron tus sueños inocentes
Caen amores, como que te dejan vacío
Caen hojas, las estaciones pasan a tu lado
y crees que puedes volar
Caen cielos, con cada romance que tienes
Caen nubes, con cada momento de desesperanza
Caen edificios, el pavimento es su cama
Pero qué es la última cosa que pasa por tu cabeza?

Llevas el ascensor hasta el último piso
Lo siguiente que sabes
es que estás ahí, parado al borde
y todas las luces intermitentes y lloriqueos inútiles
son dejadas contigo
Sólo cierra tus ojos y da ese paso final

Caen lluvias, humedecen tu deseo de vivir
Caen dioses, con cada placer que das
Tú caes, y te llevas todo el mundo contigo
Pero te molestarás en mirar hacia abajo?

Llevas el ascensor hasta el último piso
Lo siguiente que sabes es que estás ahí parado al borde
La circunstancia te voltea de adentro hacia afuera
así podemos tener paz
antes de que averigües qué hay en tu cabeza

Llevas el ascensor hasta el último piso
Lo siguiente que sabes
es que estás parado al borde
La circunstancia te voltea de adentro hacia afuera
así podemos tener paz
antes de que averigües qué hay en tu cabeza
y todas las luces intermitentes y lloriqueos inútiles
son dejadas contigo
Sólo cierra tus ojos y da ese paso final
Sólo cierra tus ojos y da ese paso final

sintítulo1 {yo; 19.03.07 / SMM; [0510.14.10.06->16.10.06]}

Con la herida sangrando esperaba el momento de su partida. Sabía lo que iba a suceder, sabía que era inevitable y que no volvería a verla. Era inevitable.
Por su cabeza pasaban imágenes confusas, borrosas; imágenes de recuerdos y de ilusiones que se le mezclaban haciéndole difícil diferenciar su realidad de su ficción. No quería dejar de verlas porque sabía que cuando terminara, todo se esfumaría.
Aunque las lágrimas de la impotencia brotaban de sus ojos, lo que hace un momento era difuso se volvía nítido por un instante antes de que se perdiera para siempre en la negrura de la nada: se vio llegando de nuevo a casa con una sonrisa, recibió un abrazo y un beso que ya nunca serían.

sábado 23 de diciembre de 2006

<--InF3rN0


Algunas personas tal vez busquen inf3rn0 en el blog porque deseen encontrar una salida algo caliente o cruel a sus realidades, pero lastimosamente sólo me encontrarán a mí, sin misticismo, sin genialidad.

Saludo

Hola, esta es mi primera entrada al Blog. Sólo quería saludar.