martes, 15 de octubre de 2013

cuento {tres_llamadas_perdidas}[tratamiento#2-fragmento]

Unos pocos rayos develaban tenuemente la palidez de la cantera que se ve desde el balcón, y en su puerta, reflejaban otros más débiles que golpeaban a León y lo bosquejaban entre las últimas sombras de la madrugada; se notaba vagamente el peso de las noches en sus párpados hinchados. El golpeteo mecánico de las picas y escodas, y el zumbar de la maquinaria no había comenzado aún. León solía disfrutar esa melodía monótona que lo arrullaba luego de despedir a Esther para el trabajo; le gustaba acertar en los cambios del tempo de los golpes, previos a la hora de almuerzo y entre las cuatro de la tarde y el final de la jornada, cuando el agobio comienza a azotar la voluntad de los trabajadores. Hacía un tiempo que no caía en la cuenta de ello. Había perdido el interés.

Sentado en la sala, haciendo girar su celular sobre la mesa, escuchaba caer el agua en el baño. Debía de desprenderse de la ducha y golpear delicadamente los hombros desnudos de Esther, deslizarse sobre sus senos y sumergirse en su ombligo; bajaría por sus muslos, recorriendo todas sus piernas hasta morir en el desagüe, extasiada, como él.

viernes, 26 de julio de 2013

un adiós [07.26.2013.1943]



No necesité más amor que el de mi madre. Es verdad. No necesité más.

El de mi hermano lo disfruté el tiempo que lo tuve. Mi hermano… Él fue incondicional. Hasta que perdió la inocencia. Digo, sus ojos comenzaron a brillar por lo que encontró afuera de la casa y se opacaron acá adentro. Y se fue. No lo culpo. Cada quien hace lo que debe. Él es él y no lo culpo.  Es como si nos hubiera perdido el amor…dicen que las cosas pasan por alguna razón... O simplemente le cambió; no sé. Tal vez se perdió la incondicionalidad de lo que es un amor de hijo, un amor de familia, qué se yo. Como sea, no importa… imagino que tenía que pasar... No dejará de ser mi hermano. No… fue mejor así, retener a la gente es… Espero que algún día vuelva; que se acuerde de.

Mi mamá… ¡cómo no amarla! Cómo no adorarla. Cómo no sentirme culpable por verla acabarse con cada día que pasaba, con cada amanecer, con cada necesidad mía. Cómo no sentir ira conmigo por verla a mi mamita tan adorada desgastándose por mi culpa. ¡Ella sola!… por mi culpa. Mi mamita, tan adorada, ¡tan fuerte en su fatiga! Nunca quise que pasaras por tanto tanto tú sola. Pero sé que lo has hecho, y que ha sido con todo el cariño, con todo el amor. Te lo agradezco, de veras que sí. Sé que lo veías en mi mirada ¿cierto?

Es difícil saberse condenado tan rápido y que se acabe todo tan pronto porque el mundo se limita y se va achicando. Porque se me volvió una miniatura de cuatro por cuatro y porque si hubiera tenido alguna posibilidad de agrandarlo, el tiempo sería insuficiente. Ya lo es; pero no estoy para quejarme. Ya acepté mi suerte y estoy tranquilo porque disfruté lo que tuve y porque por fin, en medio de un dolor que espero no le dure para siempre, ella va a ser libre como se lo merece.

lunes, 6 de mayo de 2013

cuento [tratamiento#3-fragmento]

...
La hierba, la misma hierba; fatigada por un sol indolente en una supuesta tarde de julio. Fatigada y asfixiada bajo los pies descalzos y los porrazos de un balón deshilachado como el de otrora. Pero el sol no era el mismo; se sumía entre un brillo artificial y un firmamento afligido; era un sol postizo, como mi felicidad junto a aquellos que volvía a tener en frente y que solía frecuentar para evitar una reclusión infestada de estribillos sobre lo bueno y lo malo. Aparecían igual de idiotas y aún más torpes. Actuaban como autómatas, sin conciencia, parecían moverse por una desidia difícil de definir; sin carácter, como antes. Con estos como con los otros, intentar jugar se convertía en un ruego constante y colérico. Deseaba hacerlo pero el deseo se menguaba por la lentitud de mis movimientos; eran pesados y lograba recorrer muy poco en un campo interminable. Me sentía angustiado, cansado. El sol comenzó a derretirse con un grito de tía Luisa; lagrimeaba chispas que flotaban en el ambiente y que caían, casi arrullándose, hacia la hierba. Permanecí extático observando las centellas caer y fundirse tímidamente en la grama mientras el alarido se estiraba garabateando mi nombre...

sábado, 30 de marzo de 2013

epiphanīa [tratamiento#2-fragmento]

...En su interior un espacio inagotable se colmaba de árboles otoñales, pétreos, como una extensión de sí mismo que surgían del ocre estéril y subían a refundirse en su propia corteza los más cercanos a ella o a perderse en la infinita lobreguez los más lejanos. De los troncos sobresalían, como queriendo escapar, rostros que parecían soportar el peso eterno de sus vicios y faltas; un dolor incurable surcaba las facciones de algunos mientras otros se exhibían estoicos en su reclusión perpetua. El suelo se enmarañaba con las raíces que brotaban de sus entrañas, serpenteantes, sofocadas, obstaculizando la marcha...

martes, 26 de marzo de 2013

[Voice-over] [03.26.2013.1511]



(yo) sólo sólo yo SÓLO yo yo SÓLO fun (yo) sólo fun fun sólo funciono YO SÓLO [tú] funciono con SÓLO funciono con el sol el sol el el sol en MIS ojos