jueves, 25 de diciembre de 2014

fragmento [en_proceso]

Mi mamá quiere mucho a mi hermanito, y mi papá. Yo también lo quiero, pero él de mí no se deja. Cuando está jugando yo me le acerco; yo quiero abrazarlo y darle besos como hace mi mamá con él, y acariciarle la cabeza con la mano, como peinándolo; yo me le acerco y ahí mismo se pone a llorar. Mi mamá se enoja conmigo por eso, pero yo no hago nada malo, yo creo que no hago nada malo, si solo lo quiero acicalar como hace ella; entonces me dice que lo deje quieto y ella se le acerca y comienza a hacerle mimos, los que no me hace a mí y le quiero hacer yo a él ¿Por qué no me los hace a mí? Doña Graciela también se los hace a Anita. A él le habla bonito y le da picos en la frente, en cambio a mí me habla como si yo fuera el niño que hace mandados, que le dice haga esto y aquello, aunque a él le da las gracias. A mí no. Mi hermanito es muy consentido; me gustaría ser consentida, que mi mami me cepille el pelo… como doña Graciela se lo cepilla a Anita; yo a mi muñeca la peino pensando que soy mi mamá, entonces ahí mi muñeca se llama Sandra como yo, Sandrita le digo, aunque para los demás es Marta, que no tienen que saber. Le doy besos en la frente y le canto para que se duerma; no la dejo sola hasta que se duerma, así como mi mami hace con mi hermanito. También la visto con ropa muy muy bonita que le hace mi papá; él es… es… él hace ropa y la gente se la compra porque le queda muy bien y porque huele muy rico; como él. Pero la que le queda mejor es la que hace para mí y para Sandrita porque la hace con mucho amor; eso me lo dice al oído pasitico. Yo casi nunca lo veo; cuando lo veo, es de noche; él entra y yo voy y lo abrazo y él me levanta, me da un beso en la mejilla y me baja; mi mamá mira desde el corredor con los brazos cruzados. Siempre está cansado, yo sé porque él le dice mucho eso a mi mami y porque sus ojos están igualitos a los míos cuando me miro en el espejo al levantarme muy temprano para el baño. Es muy serio pero yo sé que me quiere porque cansado y todo me abraza y me da vueltas y vueltas en el aire y yo me río mucho; y cuando me habla, él me mira, siempre me mira y a veces se sonríe, pero cuando está mi mamá, ya es como si yo no estuviera ahí. Ella casi nunca me mira cuando me habla, en cambio a mi hermanito sí; cuando le da compota, cuando lo viste, cuando lo peina después de bañarlo… Entonces yo no sé ¿Será que mi mami sí me quiere? Si no fuera siempre tan brava conmigo, le preguntaría. Yo quiero que me quiera, pero yo no sé cómo.

No hay comentarios.: