lunes, 6 de abril de 2015

{Tres miradas} Segunda

Está comenzando a enfriar. ¡Qué calma! Siempre es lo mismo los domingos. Ese olor. Ya está haciendo hambre; el sancocho de ayer estuvo bueno bueno ¡y dos platos! Lástima no haber podido guardar uno para hoy ¡juemadre! Ahí llega un carro, por fin. No, siguió derecho. Deben ser las cuatroymedia, con razón no viene nadie, aunque en esto aparecen los pelaos a ensayar. Este sí. «Dele dele dele. Ahí. Eso» Buena camioneta. Así la quiero yo, amplia atrás para meterle todo lo que quiera. Con este carro uno piensa que dejarían buena propina pero los he visto en unos más vistosos y son más amarraos. Hambre y no hay pinta de que me vayan a dar algo, toca esperar hasta más tarde a los pasteles viejos o algún sobrao; ojalá alguien haya pedido uno de más y le haya quedao grande a ver si Josefina me lo guarda. Éste está bien, éste también, nada raro por aquí, todos tal cual llegaron, no falta el maldadoso que los raya, hoy no… por el momento. Bueno, a descansar las piernas. Este muchacho… A esta hora un domingo por aquí. Yo no lo había visto. «¿Está estudiando?» Vea usted. El que quiere y puede… «Muy bueno. Ahí nos vamos yendo» Ahí me voy yendo ¿Será que debí haber estudiado? ¿Y qué hubiera…? No, creo que yo no estaba para eso; eso es pa’l que quiere y a mí nunca me gustó, pero es que vivir así… vivir así así así sin nada sin nada seguro todos los días lo mismo esa incertidumbre ¿Al menos debí buscar un oficio? Ahí llegaron los muchachos, yo sabía. Entonces deben ser como las cinco «¡Hágale, dele dele, eso!» «A ensayar, ¿no? Muy bueno, yo los escucho desde aquí, sí señor, suena duro y bonito» Debí ser cantor, mi mamá me decía que yo tenía una voz muy bonita. ¡Qué hambre! Aunque preferiría una cerveza, otra, pero son muy caras y si Josefina se da cuenta, no me da comida. Aquel muchacho sigue estudiando. Todo bien por aquí. ¡Qué camioneta más bonita! ¿Qué es eso, un billete? ¡Bah! Sólo basura. No hay más carros, aprovechemos a descansar. Volverse viejo es complicado. ¿Uno sin un guardadito de qué va a vivir luego? Esto toca hacerlo hasta que llegue la hora. Ahí me voy yendo «Ahí nos vamos yendo, muchacho» Sí, ya qué, a más de mitad de camino no hay manera de devolverse ¡Qué cantor de tangos! Lo que fue, fue. Vean a este pelao, está joven y se le nota que disfruta lo que hace porque un domingo no provoca nada así esté uno sin un peso… pero aquí soy libre, no estoy encerrado, no le hago daño a nadie, me toca aguantar hambre, sí, y sed, pero soy libre… Bueno, a ver este señor qué tan generoso es. El niño tiene razón, el pastel de arequipe con queso es el más rico y ya se acabó ¡Qué vaina! Hace rato no me toca. Los niños son lindos. Si Amelia hubiera tenido a Ícaro… Se nos fue antes de tiempo. Ícaro; estábamos entusiasmados con él y pensé en sentar cabeza; mi vida hubiera sido diferente, tal vez no sería cantor pero un hijo habría cambiado todo. Para bien. Yo lo habría recibido con amor y estaría con Amelia ¡Cómo quise a esa mujer! Todavía, pero lo callejero no iba con ella ¿Dónde estará? Por Ícaro hubiera dejado de serlo, debí dejar de serlo por ella. Ya no fue. ¿Estará viva? Mil. No está mal. «Ahí me voy yendo» ¿Dije eso en voz alta? Ya ni me doy por enterado y me sucede muy a menudo últimamente. Será por no hablar con casi nadie. Amelia Amelia ¿Estarás viva? ¿Estarás? ¿Dónde? ¿Habrá un nuevo Ícaro para vos? ¿Uno que no se fue y te cambió la vida? Ése debió ser nuestro, no tuyo con otro, sino tuyo y mío Amelía mío mi Ícaro contigo con una nueva vida para mí para los dos Amelia ¿Estás? No debí ser cantor Amelia debí ser Papá Esposo y tener una casa con vos sí Amelia con vos y ya no puedo ser papá Amelia ya no puedo criar a un Ícaro aun si quisiera ya estoy dañado para eso ya es muy tarde ¿Y para vos? ¿Fue tarde? ¿O fue?  A mí me hubiera gustado mucho mucho mucho yo te lo dije cuántas veces te lo dije Amelia Amelia ¿Cuántas? Los dos estábamos ilusionados Y lo perdimos Yo sé que me dio rabia y te llegué a culpar y te pido perdón yo nunca te pedí perdón no fue tu culpa Y luego te perdí a vos no debí perderte No debí ser cantor no debí ser esto que soy ¿Debí ser otro? Debí ser tuyo así no me iría yendo día tras día sin vos así me voy yendo sin vos y no debí… perdón perdón Amelia ¿Dónde estará Josefina? ¿Dónd…? Hace sueño. Y hambre. Deben ser las seis. Casi no hay movimiento, como todos los domingos, pero toca darle hasta las nueve, igual que todos los días. Ese muchacho sigue escribiendo ¿Dónde estarás, si estás, Amelia?

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